viernes, 13 de noviembre de 2009

El camino hacia los 30 - 13/11/09

"Tengo billetes como de octava de clase, pero así viajo, contento al ir de viaje, pues para un viaje me basta con mis piernas, viajo sin equipaje. Mas de una mano en lo obscuro me conforta y mas de un paso siento marchar conmigo, pero si no tuviera se que hay muertos que alumbran los caminos" (La Vergüenza, S. Rodriguez)

Inicio con esta letra de esa canción hermosa, por que considero que los viajes son una experiencia que con medios o sin medios son únicos, inolvildables e inesperados. Uno de esos viajes que más me han impacto es él del Caballero de la triste Figura, El quijote, "el soñador que sueña con la realidad".

Esta noche, vi una obra de teatro llamada "Don Quijote Enamorado" Un monologo en el cual el actor hace diferentes personajes. el fin de esta puesta es que nos demos cuenta del amor tan genuino y único que le tiene El Quijote a Dulcinea, a este sentimiento bajo la interpretación de personaje se le llama "Amor cortes" (Según la obra, un caballero andante, lo único que necesita para que le abran las puertas del cielo, es el amor de su amada, aunque sea excomulgado por la iglesia.)

No puedo negar que solté varias lágrimas por lo emotivo que me resulto la puesta, específicamente en el desenlace, donde El Quijote es elevado a la gloria, en imitacion de la ascensión de Cristo al Cielo.

Esto que relato me hace pensar que la vida tal como la conocemos, no es mas que un mero desperdicio, donde nos volcamos a mirar el presente y lo terrenal sin dar paso a la posibilidad de la esperanza ante la espectativa de lo inseguro. ¿Por qué decidir seguir en el juego de la sociedad que nos pide cuentas de nuestro destino? ¿No necesitamos ser libres para ser felices? o ¿nos adecuamos a una psuedofelicidad ante las posibilidades que marca el presente?

¿Donde encontrar eso que nos realice? A veces el pensar eso me deprime y me encierro en mi mundo de microondas e Internet, sin mirar a ningún lado más que el monitor y llorar por mi estúpida frustracion que yo mismo he causado.

Decisión, valor, coraje, sentimientos y ganas de luchar, ¿para que? para terminar como un autómata o como la pieza mas insignificante del juego, que es desechable sin importar tu sentir. No quiero ser el gran maestro o el director de la SEP. Quizá sólo quiero hundirme para ser como un Quijote subterráneo que no deja rastro.. quizá algún día llegue la muerte.

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