De repente todas las cosas que creías estables se han ido, dejando una caricatura de lo que antes era la realidad. Quizá como ser humano esperaba un poco más del destino, y creí por primera vez que valía la pena "creer." Quizá sólo fue un espíritu de animo que me invadió para que el camino hacia los 30 años fuera más llevadero y me permitiera sentirme bien, no cayera en ninguna situación confusa y centrara mis planes; cosa que funciono; de nuevo soy un hombre productivo con metas especificas en la vida, creando proyectos nuevos y redituables y así mismo descubriendo cada vez mas las particularidades de este mundo.
Durante todo este año he aprendido a pensar hacia futuro, a mirar con esperanza y positivamente las cosas, a descubrir el amor y dejarlo ir, a darme la oportunidad de maravillarme ante mi país y sobre todo a decidir libremente sobre lo que quiero y busco.
No negare que me he sentido triste, decepcionado y frustrado, hay días en que una gran melancolía aflora en mi, pero de alguna manera como que inconcientemente me digo a mi mismo que debo de salir de esa situación y entonces me compro un paleta de dulce o me pongo a leer. Para que pensar con anterioridad en lo que sabes que llegara? El final, la decepción y las lagrimas por lo menos hoy no tiene cabida aquí. "Dejemos que los muertos entierren a sus muertos" y digamos como San Pablo: "Comamos y bebamos que mañana moriremos"
Esta noche es tiempo de evaluar y dejar ir este año y con él mañana despedirme de todos y decir adiós.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
No me equivoque en mi correo de felicitacion que te envié, con lo que he leido aqui compruebo que tu eres un hombre valioso, no unicamente para tu familia, tambien para los que tenemos la fortuna de conocerte.Un abrazo, Edgar.
Publicar un comentario